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Escapada en coche a la Selva Negra

Incluye:

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viaje a medida Escapada en coche a la Selva Negra desde 320€
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Descripción

Déjate cautivar por la exuberancia natural y la sabrosa gastronomía de este bello rincón germano

Galería de imágenes

Itinerario simplificado

Día 1: Ciudad de origen - Stuttgart - Calw - Bad Wildbad - Baden-Baden. Salida del vuelo desde la ciudad de origen hasta Stuttgart y recogida del coche de alquiler. En este primer día no tendrás tiempo para visitar la capital del estado de Baden-Wurtemberg, pero no te preocupes puesto que podrás conocerla en las dos últimas jornadas de esta escapada en coche. Y es que conviene poner rumbo cuanto antes a la localidad de Calw, que se encuentra a una media hora de trayecto en coche en dirección sur. Nada más abandonar Stuttgart atravesarás con el coche los típicos paisajes que todos relacionamos con la Selva Negra: inmensas áreas verdes, hermosos viñedos, densos bosques y montes... Un auténtico espectáculo natural de vivos colores y frescos aromas. Ubicada en el valle del río Nagold, cuya corriente natural atraviesa el centro de la ciudad, Calw es conocida como la puerta de entrada norte de la Selva Negra. El centro de la localidad alberga más de 200 edificios que datan de finales del siglo XVII, en su mayoría casas con bellos entramados de madera tan característicos del sur de Alemania... pero que difieren de una región a otra debido a su gran variedad de elementos estilísticos. Esta pequeña y coqueta localidad vio nacer en 1877 al célebre escritor y pintor Hermann Hesse, el autor alemán más leído del siglo XX y Premio Nobel de Literatura en 1946, por lo que resulta muy interesante la visita al museo que realiza un completo recorrido por su vida y pensamiento. Al final de la calle Marktstraße se encuentra una estatua de bronce a tamaño real del propio Hermann Hesse, que lo muestra a los 55 años de edad durante su última visita a Calw, una obra presentada en el 125 aniversario del nacimiento del escritor y bautizada con el nombre: "Entre quedarse y seguir". Calw es además el lugar perfecto para empezar a familiarizarse con la sabrosa gastronomía tradicional de la Selva Negra, que podrás degustar en sus numerosos restaurantes, carnicerías, panaderías y pastelerías. Algunas de sus típicas recetas son la "Schwarzwälder Kirschtorte", una popular torta de cerezas; la "Fleischkäse", una deliciosa carne horneada acompañada de cebolla y mostaza en un pan recién horneado; las "Maultaschen", pasta rellena de verdura y carne; y las "Spätzle", las tradicionales pastas caseras de la región. Una vez estés listo, encamina tus pasos hacia la localidad de Bad Wildbad. Te espera un trayecto de una media hora salpicado de colinas boscosas de abetos y pinos, y valles atravesados por riachuelos de agua cristalina. Estampas que, seguramente, te obligarán a parar más de una vez para inmortalizar tanta belleza en la memoria de tu cámara. Bad Wildbad se encuentra en el valle del Enz, en plena Selva Negra, que surgió de la fusión en 1974 de un conjunto de pequeñas poblaciones y aldeas bajo el nombre de la mayor de ellas: Wildbad. No sería hasta 1991 cuando se le añadiría el término Bad, que en alemán significa "baño", en referencia a la condición de balneario de la ciudad. Ya en el siglo XIX se hablaba de la bondad de sus aguas termales, por lo que se construyeron a su alrededor diversos baños siendo los más famosos el "Palais Thermal", de estilo art decó, y la "Vital Therme", que ofrece piscinas interiores y exteriores de agua caliente. Depende del tiempo del que dispongas, existe la posibilidad de alcanzar la cima de la montaña Sommerberg Wildbader gracias a un funicular que cubre una distancia vertical de unos 300 metros, una excursión que te permitirá contemplar unas fantásticas vistas de la localidad y el valle del Enz. A unos 40 kilómetros al este de Bad Wildbad, sobre las laderas de la Selva Negra, se halla el último destino de la jornada, la ciudad balneario de Baden-Baden. El punto de inflexión en la historia de esta pintoresca localidad se sitúa en el siglo XIX, cuando la burguesía alemana y europea la tomó como lugar de descanso, surgiendo entonces palacetes, grandes establecimientos termales, un teatro, un hipódromo y un ostentoso casino que todavía hoy sigue siendo uno de los más lujosos del mundo. No en vano, entre los lugares de interés de Baden-Baden destaca el "Kurhaus", el edificio construido por Friedrich Weinbrenner a principios del siglo XIX que alberga el famoso Casino de Baden-Baden. Tampoco desmerecen el Neues Schloss (Palacio Nuevo), situado en la colina de Florentinerberg y que data de finales del siglo XIV; las ruinas del Altes Schloss (Palacio Viejo), también conocido como el castillo de Hohenbaden y que fue construido a principios del siglo XII; la Stiftskirche, una hermosa iglesia gótica del siglo XV donde destaca su imponente torre barroca del siglo XVIII; y las murallas y el balneario que siguen en pie desde la época romana. ¿Alguna recomendación gastronómica? Para cenar, te recomendamos que pruebes la "Badische Schneckensuppe", una sopa de caracoles de Baden que se sirve de aperitivo, el pastel de cebolla "Zwiebelkuchen", el jamón ahumado "Räucherschinken" y, por supuesto, la torta de manzana "Apfelkuchen". Como ya no hay que conducir hasta el día siguiente, si te apetece dale una oportunidad a un aguardiente de frutos rojos y del bosque llamado "Kirschwasser", o a los diferentes tipos de cerveza y los exquisitos vinos de la región. Alojamiento en Baden-Baden.

Día 2: Baden-Baden - Alpirsbach - Freudenstadt. Nada mejor que desayunar un tradicional "Strübli" para cargar las pilas por la mañana. Un delicioso dulce habitualmente servido con azúcar glas, mermelada, crema de chocolate, canela o frutas frescas. Cuando estés listo para partir, toma la B294 en dirección sur y disfruta de los sublimes paisajes que atravesarás durante la hora y cuarto de viaje hasta alcanzar Alpirsbach. Situada en el curso superior del río Kinzig, esta localidad debe su pasado auge a su abadía-monasterio benedictino, que con más de 900 años en pie es uno de los monumentos de estilo románico más antiguo de la Selva Negra. Junto a este imponente edificio del siglo XI, podrás visitar la fábrica cervecera de Alpirsbach, donde serás testigo de la elaboración de esta popular bebida tan ligada a la cultura alemana. A apenas 20 minutos en dirección norte, y recorriendo la mencionada vía B294, se encuentra la última parada de la jornada, la popular localidad de Freudenstadt, ubicada en la región de Karlsruhe. Lo primero que te llamará la atención es el aire tan fresco que se respira en esta localidad, ya que se levanta sobre una meseta alta en el extremo nororiental de la Selva Negra. Este hecho sumado a las aguas termales que allí se descubrieron siglos atrás convirtieron a Freudenstadt en un balneario de renombre internacional ya en los siglos XIX y XX, con ilustres visitantes como el rey británico Jorge V, el magnate John D. Rockefeller y el escritor Mark Twain. Hoy este bello lugar sigue siendo un popular destino de vacaciones. El símbolo de la ciudad es su iglesia luterana gótica-renacentista (XVII), con sus llamativos y sorprendentes tejados verdes, situada en el centro neurálgico de Freudenstadt, que no es otro que su enorme Markplatz, su plaza del mercado porticada, la más grande de toda Alemania. En Freudenstadt, que se podría traducir como "la ciudad de la alegría", puedes seguir disfrutando de los manjares propios de la Selva Negra, como por ejemplo del "Schwarzwälder Schinken" (jamón de la Selva Negra), un jamón con un característico aroma y sabor ahumado, y del "Schwarzwälder Kirschtorte" (pastel de la Selva Negra), uno de los dulces más apreciados de la cocina alemana compuesto de bizcochuelo de chocolate embebido en kirsch, relleno de nata y mermelada de cerezas y recubierto de crema chantillí. Guten Appetit! Alojamiento en Freudenstadt.

Día 3: Freudenstadt - Gutach - Triberg - Titisee - Friburgo. Hoy tienes por delante una jornada llena de atractivos y descubrimientos fascinantes. Lo primero es poner rumbo a la localidad de Gutach, a la que tardarás en llegar unos 50 minutos recorriendo la B294 en dirección sur. Gutach alberga una de las atracciones más populares de la Selva Negra con 220.000 visitantes anuales: el Schwarzwälder Freilichtmuseum Vogtsbauernhof (museo al aire libre de la Selva Negra "Vogtsbauernhof"), el más antiguo de estas características de Baden-Wurtemberg y que abre sus puertas durante siete meses al año, desde finales de marzo a comienzos de noviembre. No es de extrañar que la belleza natural y el inmenso atractivo rural y tradicional de estas tierras atrajera como moscas a la miel a artistas de todas las disciplinas, pero sobre todo a pintores, ya en la primera mitad del siglo XIX. Es conocida la llamada Gutacher Malerkolonie (colonia de pintores de Gutach), de la que Wilhelm Hasemann es su mayor exponente, que dedicaban sus obras al paisaje de la Selva Negra, a sus típicas casas rústicas y a sus trajes regionales, incluyendo el "Bollenhut" de las mujeres, o sombrero de pompones, que pesa la friolera de 1,5kg. Por cierto, las mujeres solteras lo llevaban con pompones rojos y las mujeres casadas con pompones negros. Muy cerca de Gutach, a apenas un cuarto de hora en coche en dirección sur, se encuentra la localidad de Triberg, donde podrás admirar una de las imágenes más hermosas y bucólicas de este fantástico viaje: las cascadas del río Gutach, las más altas de la Selva Negra con más de 163 metros de caída. Rodeado de frondosos bosques de abetos y por tupidas montañas, y atravesado por la corriente del Gutach, el pequeño pueblo de Triberg aúna en su territorio toda la esencia y atractivo de la Selva Negra. Tal vez sea la razón por la que alberga el Schwarzwaldmuseum Triberg, el Museo Regional que repasa la vida cotidiana de los habitantes de esta exuberante región. Otra de sus peculiaridades es la de acoger el Cuckoo Clock (reloj de cuco) más grande del mundo, o al menos eso afirman, situado en el Eble Uhren-Park. Tiene el tamaño de una cabaña y tan solo su péndulo ¡mide 8 metros y pesa 150kg! En la tienda-museo se pueden ver además relojes de cuco de toda clase, tamaño y precio, algunos de ellos auténticas obras de arte. A una hora al sur de Triberg se encuentra otro de esos paisajes de ensueño que no te puedes perder, el Lago Titisee, que logró fascinar al emperador romano Tito. Según te relatará algunos lugareños. fue por ello bautizado en su nombre, el Lago de Tito. Se trata del lago de mayores dimensiones de la Selva Negra y está situado a una altitud de 850 metros. Una espectacular maravilla natural que te dejará boquiabierto. La mejor manera de disfrutar de la belleza del Titisee es desde la noria que se alza al final de la calle Seestrasse de la localidad homónima, donde además puedes embarcar en un romántico paseo en barco que dura una media hora. Ese es más o menos el tiempo que llevará alcanzar la meta de la jornada, Friburgo, una cosmopolita y animada ciudad universitaria ubicada en el sudoeste de la Selva Negra famosa, entre otras cosas, por su clima soleado y por estar considerada la capital de la ecología de Alemania. Y, por supuesto, por su rehabilitado casco antiguo medieval sesgado por canales llamados "bächle", y donde se erige majestuosa la catedral de la ciudad, de estilo gótico, con su imponente aguja de 116 metros. Precisamente en la céntrica plaza de Münsterplatz podrás encontrar bares y restaurantes para cenar una "Nüssli-Salat", una ensalada campera con "Kracherli" (trozos de pan tostado o salteado), o alguna receta de las excelentes carnes de caza de la región como venado o jabalí, o tal vez un tradicional "Schäufele" a base del omóplato del cerdo, o una "Egli" (perca) acompañada de una "Kartoffelsalat" (ensalada de patata). El centro acoge también una buena muestra de los hermosos y tranquilos pubs locales, donde puedes terminar la noche degustando una cerveza local o un licor de cerezas. Alojamiento en Friburgo.

Día 4: Friburgo - Stuttgart. Uno de los principales atractivos de Friburgo son las tres puertas que aun se conservan de su vetusta la muralla: la Puerta Swabian (de los Suabos); la Puerta de Martin, la más antigua construida a principios del siglo XIII; y la Puerta de Breisach, levantada a partir de 1677 ya en estilo barroco. En la misma Münsterplatz se encuentran los Almacenes construidos por Lienhart Müller entre 1520 y 1532, de color rojo y ornamentados por bellos escudos y esculturas de Hans Sixt von Staufen dedicados a la dinastía de los Habsburgo. Muy cerca podrás visitar el Museo Augustiniano, que exhibe obras de arte medieval, y el Museo de Arte Moderno, conocido por sus piezas del expresionismo alemán. Llega el momento de regresar al punto de partida de esta aventura poniendo rumbo al noreste por la A5 y la A8 hasta alcanzar la ciudad de Stuttgart, a la que llegarás tras unas dos horas de trayecto en coche. La capital del estado de Baden-Wurtemberg es una de las urbes más turísticas de Alemania y es conocida como la "Ciudad de los ingenieros". De hecho, a los amantes del motor les esperan dos auténticas joyas de la industria automovilística mundial puesto que Stuttgart acoge las fábricas de Mercedes-Benz y de Porsche, además de sus respectivos museos donde se exhiben, entre otros tesoros, el primer vehículo de gasolina de la historia. La Schlossplatz (plaza del Palacio) es el corazón y alma de la ciudad donde podrás contemplar el Neues Schloss (Palacio Nuevo), el último gran castillo barroco edificado en Alemania, y el Altes Schloss (Palacio Viejo), en cuyo interior podrás empaparte de la historia gracias al Museo Nacional de Wurtemberg. Si te apetece ir de compras puedes dirigirte a los alrededores de Königstrasse y Calwerstrasse, en donde encontrarás una gran variedad de tiendas y centros comerciales. Aprovecha tu visita a Stuttgart para probar los "Schupfnudeln", una especie de fideos de patata muy populares en el sur de Alemania, que se preparan con las típicas "Salzkartoffeln" alemanas y que suelen ir acompañadas de chucrut y un vino alemán de la región, como el Trollinger o el Lemberger. ¿A qué esperas para probarlos? Alojamiento en Stuttgart.

Día 5: Stuttgart - Ciudad de origen. Esta última jornada del viaje depende de la hora de salida del vuelo de regreso a casa. Si todavía tienes la mañana para disfrutar de Stuttgart, te recomendamos que te acerques al mayor y más emblemático de los muchos parques y jardines que hay por la ciudad, el Schlossgarten, y a la Johanneskirche (iglesia de San Juan) de estilo neogótico, que se encuentra junto a la laguna Feuersee. Una excelente forma de culminar esta escapada en coche. Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y tomar el vuelo de regreso a la ciudad de origen. Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.

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La oferta incluye

  • Vuelo de ida y vuelta.
  • Estancia en el hotel seleccionado en Baden Baden.
  • Régimen seleccionado en Baden Baden.
  • Estancia en el hotel seleccionado en Freudenstadt.
  • Régimen seleccionado en Freudenstadt.
  • Estancia en el hotel seleccionado en Friburgo de Brisgovia.
  • Régimen seleccionado en Friburgo de Brisgovia.
  • Estancia en el hotel seleccionado en Stuttgart.
  • Régimen seleccionado en Stuttgart.
  • Coche de alquiler.
  • Seguro de viaje.

Información importante

  • Las habitaciones triples en Europa son generalmente habitaciones con dos camas individuales o una doble, en las que se instala una cama plegable para acoger a la tercera persona, con las consiguientes molestias que ello supone, por ello, desaconsejamos su uso en la medida de lo posible.Las
  • excursiones y visitas sugeridas para cada día son orientativas, pudiendo el viajero diseñar el viaje a su medida, de acuerdo a sus gustos y necesidades.
  • La tarjeta de crédito está considerada una garantía, por lo que, a veces, su uso es imprescindible para poder registrarse en los hoteles.
  • Oferta sujeta a disponibilidad de los servicios incluidos
  • Plazas limitadas
  • Normalmente los hoteles disponen de cuna para los bebés. De lo contrario, tendrán que compartir cama con un adulto.
  • Para la recogida del coche de alquiler se requerirá una tarjeta de crédito (no de débito) a nombre del titular de la reserva, quien además deberá ser el conductor principal del vehículo.

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